domingo, 10 de junio de 2012

PSICODRAMA.-

Definicion.
Jacob Leví Moreno, el creador del psicodrama, lo definió como "un método para sondear a fondo la verdad del alma a través de la acción". Parecería, a partir de esta definición, que el objetivo del psicodrama es terapéutico. De hecho, es más conocido el psicodrama como psicoterapia que en los demás campos. Sin embargo, el objetivo terapéutico es el último que aparece en la historia de la creación del psicodrama. Moreno era ante todo un humanista. La búsqueda de Moreno era la de la espontaneidad y la creatividad. Pero el centro del trabajo de Moreno, estuvo siempre en los grupos. Por una razón muy sencilla: porque el hombre vive en grupos. Trabaja, aprende, juega y se divierte en grupos. El psicodrama es así un método para coordinar grupos a través de la acción, creado a partir de y para los grupos humanos. Su cuerpo de teoría básico es la sociometría que puede ser definida como la ciencia de las relaciones interpersonales.

El psicodrama psicoanalítico

El psicodrama nació en Viena en los años 1920, bajo el impulso de Jacob-Lévy Moreno (1892-1974) como técnica de terapia de grupo que favorecía la “espontaneidad creativa” a través de los roles y el juego ( Kestemberg y Jeammet, 1987). Explota los conocimientos adquiridos a lo largo de los siglos, y desde la antiguedad griega, sobre la función del teatro en tanto que representación y abreacción de los conflictos psíquicos.
A partir de los años 1940, varios psicoanalistas franceses ( René Diatkine, Evelyne Kestemberg, Serge Lebovici, luego Didier Anzieu y Daniel Widlöcher) introducen el psicodrama como técnica psicoanalítica de tratamiento. El psicodrama puede ser individual (un paciente, varios terapeutas) o colectivo (varios pacientes y varios terapeutas). Se practica tanto en niños como en adultos. En Francia se utiliza sobre todo en instituciones psiquiátricas, donde es más fácil constituir un grupo de terapeutas. En el ejemplo que expongo a continuación, se trata de un paciente que sufre de esquizofrenia; el psicodrama es particularmente utilizado en esta patología, y el comentario que luego seguirá pondrá el acento sobre el interés del psicodrama en las patologías del adulto psicótico.
El psicodrama se desarrolla en general una vez por semana, en un día y una hora fijos, y la sesión dura entre una media hora y tres cuartos de hora (en el psicodrama individual). El equipo está compuesto por un “director de escena” -que no actúa- y de varios “psicodramatistas” (de tres a siete, a veces más), en general todos psicoanalistas o en formación analítica. En su forma individual, el director de escena acoge al paciente y tiene una breve entrevista con él, en presencia del equipo. A lo largo de esta entrevista, el paciente puede evocar un acontecimiento ocurrido a lo largo de la semana, un sueño, un recuerdo de infancia, una impresión vaga, o incluso una serie de reflexiones sobre problemas que hayan vuelto a surgir. Luego el director de escena invita al paciente a proponer una escena; ésta puede ser tomada de la realidad recientemente vivida, o también ser un recuerdo, o cualquier cosa que el paciente hubiera querido vivir, o un sueño, etc. El director de escena pide al paciente qué rol quiere representar (el paciente puede escoger el suyo propio o el de otro personaje evocado en la escena a representar), luego le invita a distribuir los otros roles escogiendo entre los psicodramatistas presentes. En ciertos casos, al paciente se le puede proponer representar con “su doble” (Gibeault, 1995), adaptación técnica que permite salir del impasse, de una imposibilidad de proponer una escena: en este caso uno de los psicodramatistas viene a encarnar, cerca del paciente, un aspecto de él mismo, en general relacionado con la resistencia constatada.
Una vez distribuidos los roles, el paciente y los psicodramatistas escogidos se levantan y representan la escena, que puede durar de cinco a diez minutos. El director de escena puede en todo momento interrumpir la escena para hacer notar al paciente un intercambio significativo; se trata de una intervención de valor interpretativo. Puede también enviar otros personajes, según su propio trabajo asociativo, para ilustrar tal o cual aspecto de la situación representada a partir de otro punto de vista, que en general establece un vínculo entre lo que se representa en la escena y lo que el paciente ha representado en sesiones precedentes, o también lo que él ha facilitado como elementos biográficos.
Describimos a continuación la historia clínica de un paciente que padece esquizofrenia, así como una escena de psicodrama.
 PRESENTAREMOS  UNA PARTE DE LO QUE  CORRESPONDE AL PSICODRAMA.-



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